Ruta en coche por la TOSCANA 4 a 7 días: pueblos bonitos, viñedos, torres y trufas.

Un viaje en coche por la Toscana, es algo que todo viajero, debe hacer al menos una vez en la vida.

Para mi era un sueño, y para conseguirlo, solo tuve que hacer un click a un vuelo de Ryanair a Pisa, uno de esos domingos de invierno, que desde tu salón, tu cabeza te teletransporta a una nueva aventura, mientras te preparas para ver en Netflix la serie del momento.

Así es como empezó nuestra aventura a La Toscana. Con un click en la web de Ryanair.

Así de simple y así de fácil.

Como llegar a la Toscana desde Pisa y Florencia.

Desde Pisa, o Florencia, tienes vuelos directos desde Barcelona o Madrid, con la mayoría de las compañías, low cost o no.

Te resultará más cómodo aterrizar en Florencia, que es la capital por excelencia del Renacimiento, y está mucho más céntrica, desde donde si no has estado te recomiendo pasar mínimo 3 días.

No obstante, los vuelos son muchísimo más baratos a Pisa, gracias a Ryanair, Vueling o Easyjet entre otras.  Así que queda a tu preferencia y posibles económicos elegir tu lugar de aterrizaje.

Desde Florencia: Hay una hora y 11 minutos en coche a Lucca, y 1 hora y media a Siena

Desde Pisa: Menos de 36 km a Lucca y 1 hora y 47 minutos a Siena.

Como veréis Lucca y Siena son los puntos respectivos más al norte y sur que elegimos en esta ruta o recorrido circular, en nuestro caso, saliendo desde Pisa.

Como moverte por la Toscana.

Una vez ya estás en la Toscana, te puedes mover en bus, pero nuestra recomendación como buenos amantes de los Road Trips, es que alquiles un coche. Lo vas a disfrutar mucho más

Si tienes que elegir empresa de renting, tras probar muchas compañías, sabemos que alquilando con Sixt, lo más normal es que no tengas problemas de ningún tipo.

Y esta recomendacion no tiene ningún enlace de afiliado, ni tenemos ninguna comisión de la empresa.

Algún día escribiré un post, de porque hemos llegado a esta conclusión después de años alquilando coches…

Conducir por la Toscana, es mucho más relajado que otros lugares de Italia. Así que no te lo pienses, y “chino chano”, recorre con tranquilidad los pueblos de esta ruta, este viaje es para disfrutar de la carretera y paisajes.

Conduciendo, bajo el sol de la Toscana

Famosos son los italianos por su agresivo método de conducción, y bien puede calificarse de deporte de riesgo, el adentrarse con un coche por Roma, o por la Costa de Amalfi. Hay que ir con 100 ojos.

En la Toscana, sin embargo, parece que todo transcurre de forma diferente, y la vida es mucho más lenta.

Aunque las carreteras son de curvas y vas a tardar el doble de lo que prevees en llegar a cada sitio, el poder detenerse a contemplar el paisaje de viñedos, y campos, es algo que si o sí tiene que formar parte de tu viaje a Toscana.

Ruta en coche por la Toscana, Italia. Que ver y hacer en 4 días

Día 1: Lucca, y Pontedera.

Desde el aeropuerto de Pisa, una vez conseguimos nuestro coche, nos dirigimos a Lucca, nuestra primera parada.

Lucca ( 35.7 Km desde Pisa)

Lucca es uno de esos lugares donde el tiempo se ha detenido, salvo por las tiendas de souvenirs y restaurantes. Sus calles estrechas, con una torre en cada esquina, y cientos de Iglesias concentradas en tan poco espacio, la hacen un punto de partida ideal para empezar esta ruta.

Puedes aparcar cerca de la estación de tren, hay un parking que cobra por adelantado el dia completo. No te queda otra.

Lucca tiene más de 4 km de muralla y más de 100 Iglesias, por eso decidimos que para las cuatro horas aproximadas que teníamos, lo mejor era alquilar una bicicleta y recorrer tanto la tranquilidad de los alrededores de la muralla, como el interior de un pueblito tan bullicioso como encantador.

Pasear con bici en Lucca es todo un planazo.

Descansando en la muralla de Lucca

 

Alquilamos las bicis en el Turist Center Lucca, bike rental, donde además puedes dejar el equipaje si llegas en tren, pues está a 1 minuto de la estación de tren, en la Piazzale B. Ricasoli.

Hay varios recorridos, incluso puedes hacer un tour guiado por los puntos más emblemáticos de la ciudad.

Lo mejor es perderte con la bici y sorprenderte con los rincones que la ciudad esconce, además, puedes “aparcar” la bici con el candado que te dan, en alguno de los múltiples aparcamientos de bicis que hay, mientras así poder subir a alguna de las torres, comer o tomarte un café.

Hay tickets combinados para las Torres, nosotros subimos a la Torre Guinigui y desde arriba comprendimos el por qué esta ciudad es uno de los Must de la Toscana. Y para muestra aquí te dejo una foto.

Vistas desde la Torre Guinguini

Tomarse un capuccino en la Plaza del Anfiteatro, donde sentarse con un Spritz, y comer un risotto al tartufo, es uno de los placeres que te quedaran de este viaje.

Por la falta de tiempo, sólo pudimos dedicarle medio día, suficiente para saber que volveremos, porque valga la redundancia, es insuficiente, para todo lo que la ciudad ofrece.

 

Alguna de las Torres de Lucca

Teníamos que marchar al siguiente punto de viaje, en una insana obsesión por ver las más cosas posibles, que reconozco poco a poco estamos empezando a cambiar para detenernos a saborear. Lucca es de esos lugares donde uno se arrepiente de no quedarse más tiempo.

De camino, paramos en algún pueblecito fantasma guiados por Google Maps, solito para nosotros.

Algunas de las paradas y vistas en ruta por la Toscana

Adentrarse en ocasiones en estos pueblitos con las calles en cuesta y sin salidas, puede ser tarea de piloto de rally. Jordi ya se esta sacando el título de profesor de conducción internacional.

Estampas de la Toscana

Merece la pena cada parada que tu instinto, te lleve a hacer en este recorrido por los pueblos de la Toscana.

Pontedera

Como ya habíamos estado en Florencia en otro viaje, decidimos pasar la noche esta vez en otra ciudad grande.

Elegimos Pontedera, por localización, y por ser el lugar de origen de la mítica Vespa de la que somos fans. Incluso hay un monumento y un museo al creador de la famosa Piaggio.

Museo de la Vespa. Foto de www.museopiaggio.it

La zona peatonal del centro de la ciudad, se presenta muy ambientado los fines de semana, pero apenas sin turistas, en su mayoría es gente local.

En mi humilde opinión que es fabuloso para salir a cenar y pasear…. y poco más. Estuvimos dando vueltas desde las 19 de la tarde, y a partir de las 20,00 ya estaba visto todo, y no nos quedó más remedio que caer en la tentación de perdernos en otro de los encantos del Norte de Italia: los Aperitivi.

Si alguien no los conoce, cuando estés por Italia, y veas el cartel, tienes que entrar a probarlo. Allí donde fueres, haz lo que vieres.

 

Apertitivi en Pontedera

Pagas una consumición a precio fijo (normalmente 6 euros en adelante, según el glamour del sitio), y a partir de ahí, sólo te queda comer cuanto te quepa en la barriga.

En Pontedera, hay Aperitivis estupendos en la Cafeteria del Corso y en El Mandarino.

Nos alojamos en el Hotel Armonia : muy acertado por localización y decoración renacentista. Estuvimos muy agusto.

Desayuno del hotel Armonia, Pontedera

Mi consejo, sin embargo, es que, directamente te alojes en Florencia, si llegas pronto, tendrás un sin fin de planes posibles y sigues estando cerca de todos los demás puntos de nuestra ruta..y si ya has estado, repite que Florencia bien merece una segunda visita. Hecho el viaje, otra opción ue yo ahora elegiría, es que pases todo el día en Lucca, mucho más pintoresca y gratificante para el viajero . Es mi opinión personal. Y espero que esto a nadie le moleste.

Pontedera, es una ciudad cómoda, pero sin más. Si pudiera cambiar algo de este viaje, sería esta noche en Pontedera.

Día 2:  San Miniato y Chianti: En busca de las Trufas y los Viñedos de la Toscana.

Desde Pontedera, madrugamos y nos dirigimos a hacer una actividad que nos hacía una especial ilusión: buscar la famosa trufa de la Toscana.

Como todo tiene su truco, así que buscamos una agencia especializada para adentrarnos en eso de la suerte trufera.

A todo aquel que le guste el campo, y buscar setas es una actividad que le va a encantar.

Elegimos el tour con “Fattoria Collebrunacchi, por ser uno de los mejores lugares donde hacerla, por localización y todo lo que incluye, además de venirnos de camino en nuestra ruta hacia San Miniato, un pueblín que sí o sí tienes que conocer.

Y como no, cuando hay alguna actividad que programamos con ilusión en un viaje, que es al aire libre…..llueve!!! ¿somos los únicos a los que nos pasa?

Y como ante las inclemencias del tiempo, cuando estas de viaje, no hay dolor ni desaliento: hay que vivir los viajes como se pueda y saltar bajo la lluvia, si hace falta.

Así que allí, que nos encontramos en medio del bosque con Chocco, el perro trufero, ataviados con chubasqueros anti-moda y lloviendo como si no hubiera un mañana.

Buscando trufa blanca con Chocco

Los meses de abril, son ideales para buscar la Trufa Negra y Blanca. Esta excursión nos sirvió para conocer más sobre este manjar, codiciado en el mundo entero y de precios que rondan los 6.000 euros el kilo. (como lo oyes)

Reservamos con “Fattoria Collebrunacchi, que incluye una comida en una típica hacienda toscana, que más bien parece un palacio, y es una auténtica pasada….

La verdad, que no sabíamos que incluía tanta comida, la reserva hablaba de “degustación” pero ya os puedo asegurar que mejor vayáis con el estómago vacío o a la hora de la comida,  delicioso y al detalle. Digno de estrella michelín. Además tiene alojamiento también.

Así empezaron los apertitivos de nuestra gran comida en Fattoria Collebrunacchi

Encontramos 3 trufas (se las quedaron ellos, eso sí) y pasamos un rato estupendo. Muy recomendada esta excursión.

Seguimos nuestro camino hacia San Miniato

San Miniato (Must).

Es un pueblecito encantador, donde no es necesario mucho tiempo, pues se recorre muy rápido.

Puedes comprar entrada combinada para la Torre de San Miniato y la Catedral de San Miniato , dos de sus Imperdibles.

Torre de defensa de San Miniato

Las vistas desde arriba son increíbles. Y el silencio es tal, que se puede tomar un soplo de calma con cada respiración.

Vistas desde la Torre de Defensa de San Miniato

Pasearse por sus callecitas y tomar un cafe en uno bares de esos de siempre, donde parece haberse detenido el tiempo, es otro buen plan para conocer la Toscana sin prisas.

 

Región del Chianti.

Para los amantes del buen vino recorrer la zona del Chianti, y pararse en alguna de las bodegas y viñedos de su  uva típica, la “SanGiovessa”, es un viaje en si mismo. Y como buenos “winelovers” lo disfrutamos de lo lindo.

Mucho mejor de lo que imaginábamos.

Carreteras sinuosas, dan paso a paisajes de viñedos que parecen bajar de las montañas,  como un cuadro, que son una maravilla para la vista y los sentidos.

Respirando vida entre viñedos

Se puede oler, el frescor de las hojas, de la uva, el susurar del viento, de la paz de la Toscana.

Cuando te alejas de los pueblos típicos, no hay ninguna masificación, y puedes sentir como tu tiempo se detiene, más que ir a bodegas de las famosas “tipo museo” (nosotros visitamos la de Antinori del Chianti Clásico, donde puedes subir desde arriba y deleitarte con las vistas),  si bien a parte de estas bodegas tan espectaculares en la arquitectura (tipo Vivanco en La Rioja), os recomiendo perderos entre los campos y seguir cualquiera de las señales que te llevan a pequeñas bodegas privadas y particulares.

Bodega de Antinori di Chianti

 

Antinori di Chianti : reservar con antelación si queréis hacer cata y visita

 

En esta región nosotros visitamos varios pueblos: Radda in Chianti, y Castellina in Chianti, fueron mis preferidos.

 

Castellina in Chianti

Me recuerdan a los pueblos empedrados que tenemos nosotros en Cataluña como Prades o Horta de Sant Joan.

Me encantaron.

Toda la zona del Chianti, se caracteriza por el símbolo del Gallo, que es la etiqueta de su denominación.

Gallo emblema del Chianti Clásico. Greve in Chianti

 

En las bodegas y tiendas encuentras este logo de la Denominación

Puedes organizarte según tu ruta. Eso sí, avisamos que las carreteras no son buenas para todos aquellos que se puedan marear y los trayectos se pueden hacer pesados, si no te gusta conducir.

¿Dónde alojarte en la región del Chianti?

Para dormir nosotros elegimos Greve in Chianti, el pueblo más grande de esta región, desde donde se recorren fácilmente todos lo demás y elegimos dormir en un castillo, encima de un pequeño montículo, en  Castello Vicchiomaggio que además de pequeños apartamentos, tiene una bodega familiar, de vino artesano buenísimo. Cada día hay visitas guiadas para conocerla

Apartamento en Castello Vicchiomaggio

Si puedes darte un capricho, os aconsejamos este lugar, la vista es espectacular, los apartamentos son super románticos, de principios de siglo. Un buen lugar para descansar.

Pizaaaaa!!!!!

Y para cenar en Greve in Chianti, puedes tomar la mejor pizza al horno de leña en “La Cantina“, sus peculiares dueños, que hasta ponen sus caras en las botellas de su bodega de cosecha propia, no te van a dejar indiferente,por no hablar de su pizza y tiramisu, son un ejemplo de la maravillosa cocina italiana.

Un sitio auténtico donde pasar una velada estupenda.

Dia 3.- Chianti- Siena.

Desde Greve en Chianti, parando por pueblecitos toscanos, maravillosos, hicimos una actividad diferente, de unas 3 horas, y pasamos una mañana de adrenalina con la empresa Off Toscany Road Tours.

Sus excursiones por la montaña y en 4×4, te adentran a un área menos turística de la Toscana,  dentro de la naturaleza, y con mucha historia, ya que a lo largo de la II Mundial, muchas de las casonas que parecen abandonadas hoy, fueron usadas como refugio frente a los nazis.

Son muy divertidos, y las risas estan aseguradas.

Of Road Tuscany Tours….quien dijo que la Toscana era tranquila??

Podéis reservar desde las Experiencias en Airbnb, a través de este link : EXPERENCIAS AIRBNB os hacen un descuento si es vuestra primera vez en Airbnb, y a nosotros nos dan una pequeña comisión.

Paisaje de campo a las afueras de Florencia, con la excursión 4×4

 

Siena

Nos despedíamos de esta zona de viñedos de Chianti, para llegar a una de las paradas imprescindibles del viaje; y que nos enamoró. Se trata de Siena.

Merece la pena, si tienes tiempo, dedicar dos días al menos a Siena, la pequeña Florencia de la Toscana.

Sin la ostentación de las grandes obras de Miguel Angel, y sin menospreciar los fastuosos museos de Florencia, hay que reconocer que Siena compite muy de cerca, en cuanto a un referente en obras de arte, que albergan las cúpulas e interior de sus Iglesias.

Duomo de Siena

El recorrer su casco histórico, declarado Patrimonio de la Unesco, es una auténtica maravilla, sus plazas….qué plazas! no hay plazas en el mundo como las de Italia, donde es inevitable sentarte, en el mismo suelo, en cuaquier hueco que encuentres, y descansar un rato las piernas viendo a la gente pasar, y reir, al tiempo que saboreas un gelatto italiano. Y por eso merece la pena dedicar dos días con tranquilidad a esta ciudad.

La Piazza del Campo, enfrente del Ayuntamiento, es uno de esos lugares donde vas a improvisar una de estas “sentadas” en el suelo, sin importar manchar tu modelito, rodeado de gente que disfruta a la italiana.

 

Foto panorámica de la Plaza del Campo de Siena

Estas sentadas, fuera de alguna fiesta popular, o manifestación, yo sólo las he visto en España en la Plaza de Santiago de Compostela.

En la Oficina de Turismo que está enfrente del Duomo, puedes comprar las entradas combinadas, y aquí viene el mayor inconveniente de Siena: las hordas de turistas y la masificación.

Merece la pena comprar la Siena Pass, y aunque para mi es un inconveniente que te obliguen a poner horas a tu visita (adios, a la improvisación) ahorrarás, tiempo y dinero.

Vistas desde el Museo de la Ópera

Visitas TOP: El Baptisterio de Sant Joan, con sus estancias repletas de frescos, el Duomo de con la Biblioteca Piccolomini (must), y el Oratorio de San Bernardino, con su terraza.

Preparate para madrugar, y programar los horarios, y aun entonces tendrás que esperar a una cola…ahhh se siente, es lo que tiene viajar a sitios archiconocidos o turísticos.

Otro consejo en Siena, es que subas a todas las torres que puedas: El Portal del Angel del Duomo, o ver atardecer desde la terraza del Museo de la Ópera, son uno de esos ejemplos…pero no sólo esos…

Vistazas desde Torre del Museo de la Ópera

Otro tip, que he aprendido a lo largo de los años viajando, es que siempre que veas unas escaleras donde poder subir, ni te lo pienses, no hay dolor de piernas, que no quede compensado con una buena vista y de eso Siena, sabe un rato.

Para comer, como en todos los sitios turísticos, en Siena, hay restaurantes para todos los gustos: de comida contundente toscana, donde el plato típico es la trippa florentina o el jabalí, o como no, una buena pasta….hasta sitios modernos cuquis de sushi, y tartar, u otras exquisiteces, que tan de moda están por todo el mundo.

Para alojarte en Siena, te recomiendo que busques con tiempo algo por el centro.

Te dejo estas dos sugerencias de Airbnb, que dados los precios de Siena, de seguro te saldrá mejor que un hotel.

Siena, es sin duda, el lugar más caro de toda esta ruta toscana para dormir…..a nosotros nos pilló el toro, y no nos quedó más remedio que dormir en las afueras….porque los precios del centro estaban prohibitivo. Fue un error, no lo recomendamos para nada, aunque lleves coche.

El transporte público, termina de circular muy pronto y no es lo que se dice demasiado frecuente, con lo que al final, terminas cogiendo taxis, por lo que finalmente, el supuesto ahorro de alojarte fuera de la zona céntrica es nulo.

Día 4.-  Monteriggioni y San Gimignano

Monteriggioni

De Siena, salimos en ruta parando en un pueblo medieval: Monteriggioni.

Parece que no fuimos los únicos en tener esta idea….en plena Semana Santa, estaba a rebosar de gente, y la verdad, que aunque es bonito y las vistas desde la muralla a los viñedos, bien merecen unas cuantas fotos y poses para el recuerdo…..es un pueblo por y para el turismo, como cualquier otro pueblo medieval que hayais visto.

Foto aerea del castillo fortificado de Monteriggioni. www.visittuscany.com

 

Me recordó desde lejos a Carcasonne, y nos agoviamos por la gran cantidad de turistas que hacia imposible caminar tranquilo.

Lo principal es recorrer el interior del castillo fortificados, con muchas tiendas de souvenirs, y restaurantes turísticos con mucha recreación medieval. En una hora puede quedar visto para sentencia.

En mi opición, es también prescindible….salimos del parking previo pago por el estacionamiento, bastante caro, por cierto, y por fin llegamos al que era nuestro destino final.

En este recorrido, si tienes más tiempo otra opción, de la que yo me quedé con las ganas, es tomar un pequeño desvío y parar en la ciudad de Volterra.

San Gimignano

De todos los pueblos de la Toscana, que conocimos en este viaje, este ha sido mi favorito, no tan masificado como Siena, pues parece que la mayoría de los turistas, llegan en excursiones de un día y desaparecen al llegar la tarde.

Por lo que es ideal para desconectar al caer la noche.

Ambiente en las plazas, torres que te llevan a vistas increíbles y tiendecitas coquetonas, junto con sus restaurantes cuidados al detalle, un imprescindible en este viaje.

No se puede entrar en el nucleo antiguo con el coche, por lo que tienes que dejarlo en uno de los dos aparcamientos de pago de la entrada.

Aquí tuvimos la suerte de dar con el que fue el mejor alojamiento de nuestro viaje:

Palazzio de Mari, en pleno centro, la única pega que puedes ponerle son las escaleras, pero sin duda es un lugar con encanto, y el alma de unos dueños estupendos que hacen que tu estancia sea increíble.

Y con un precio más que correcto.

 

Palazzio de Mari. Lo puedes encontrar tanto en Airbnb como en Booking

Siguiendo sus consejos cenamos en un sitio que es una pasada, un restaurante dentro de una cueva, con un gusto exquisito.

Y así terminabamos nuestro viaje subiendo a las torres de San Gimignano y sus vistas son una preciosidad, literalmente te vuelves loco haciendo fotos.

 

Vistas desde la Torre Grossa de San Gimignano
Más vistas desde la Torre Grossa

San Gimmignano, fue el colofón a uno de esos viajes que formaban parte de mis sueños viajeros y que por fin cumplíamos, sabiendo, que algún día volveríamos para completar esta ruta sin prisas, sin tiempo.

Y hasta aquí dejo nuestro recorrido de 4 días, para quien le pueda servir, sin embargo la zona ofrece muchísimo más, por lo que lo ideal es pasar en la Toscana de 7 a 14 días

Aquí te ayudo a completar tu itinerario:

Días 5 a 7 de viaje en la Toscana. Posibilidades:

a) Tres noches en Florencia.

Florencia es una de las ciudades italianas, que es parada obligatoria para los amantes del arte.

Es un destino ideal para un puente, o fin de semana largo, en cualquier época del año.

Puente Vecchio, Florencia

Pocos lugares en el mundo tienen tanta concentración de obras artísticas…. los días en Florencia, se pueden alargar tanto como quieras, y si puedes visitarlo en temporada baja….mejor que mejor

Aquí os dejo el POST que escribí sobre con consejos y visitas chachis en FLORENCIA

11 COSAS QUE HACER EN FLORENCIA Y NO ABURRIRTE DE MUSEOS.

b) Zona Sur de la Toscana

Desde San Miniato, o Florencia, enlazarías la ruta con la región del Azzio: pueblos como Montefioralle , Arezzo , Anghiari, Castiglion FiorentinoCortona , Montepulciano o Montalcino,  mostraran las estampas de campos amarillos, más fotografíadas de a Toscana, y pueblos más tranquilos y no tan turísticos, que sin duda merecen de nuevo, mínimo 3 o 4 días.

Foto de Montepulciano en Pixabay

Para despues desde allí llegar a Siena y enlazar con el resto de ruta.

c) La costa de la Toscana y la Isla Elba

Otra posibilidad, más que recomendable para los meses de verano, es combinar la ruta de pueblos de interior, donde las temperaturas son realmente altas, con una escapada a la Playa de la Toscana: puedes comenzar por Bolgheri ( desde San Gigminiano) y de allí recorrer pueblos  como hasta llegar a la Isla de Elba

Foto Isla Elba: Pixabay

Si esta es tu opción, aquí te dejo el enlace a un artículo de El País, con tips para organizar tu viaje por esta región.

10 descubrimientos por la Costa de la Toscana

Y aquí concluye nuestra Ruta y recomendaciones para conocer por libre, la archifamosa Toscana italiana.

Películas la han encumbrado y un halo de romanticismo y nostalgia, envuelve toda esta región de viñedos, y campos, que convierten a la Toscana un viaje muy especial. De esos que te marcan y no se olvida.

Si quieres pasar desapercibido y desconectar de las masas, evita los pueblos más turísticos, y piérdete en una casita en medio de la nada, y viendo pasar los días, bajo el Sol de la Toscana, será uno de esos viajes que no podrás olvidar.

XoXo

Pilar On Board.

 

Quizás también te guste

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

10 − 3 =

Translate »