Consejos para evitar las ampollas en el Camino De Santiago

¿Decidido a hacer el Camino De Santiago? aquí te dejo mis consejos para evitar las ampollas, pues no se trata de un mito.

Las ampollas acechan y son una amenaza real.

Pero no sufras, aquí estoy para ayudarte, el Camino de Santiago, es una experiencia de esas que son para toda la vida.

Dicen que quien lo prueba, repite y que engancha...y os aseguro que es cierto.

No hace falta ser deportista de élite, ni un andarín profesional.No lo dudes y si el Camino ha llamado a tu puerta, es el momento de prepárate para hacerlo

Os aseguro que encontraras peregrinos de todas las edades y forma física. El ritmo del camino y el paso lo marca cada uno. Es un reto personal a todos los niveles. Estoy convencida, de que todo el mundo, a su nivel lo puede conseguir.

Este post me parece imprescindible, porque además del tesón, constancia y superación de cada día, la prevención es el mejor arma para enfrentar las temibles ampollas, que es lo que puede hacer que tengas que abandonar el Camino sin poder llegar a Santiago. No es ninguna broma, vi varias personas que no pudieron seguir, por los pies.

Si quieres mantener tus pies sanos y felices, aquí van algunos trucos, que espero que te sirvan, para disfrutar al máximo de tu viaje.

1. No estrenes tus pies ni tus zapatos en el Camino de Santiago:

Sabemos que puede ser tentador lucir calzado nuevo en el Camino de Santiago, porque cabe la posibilidad de que encuentres al amor de tu vida caminando, pero resistid la tentación. ¡Nuestros pies son más quisquillosos de lo que creemos! Asegúrate de que tus botas o zapatillas sean cómodas para largas caminatas. Además, opta por botas “goretex”, o resistentes al agua, para asegurarte de que tus pies no naden por Galicia, ya que andar con los pies mojados es el camino más rápido hacia las ampollas.

Galicia es tierra de lluvias, y lo más probable que alguno de tus días del Camino, tengas que andar, cantando bajo la lluvia.

Botas de caña alta o baja, según tu preferencia, pero cerradas, esas fueron las recomendaciones de mi podóloga.

Andante sin ampollas en el camino de Santiago

2. Calcetines de calidad, sin costuras, y por duplicado para cada etapa.

No tendremos pies de princesa, pero merecemos un trato real. El envoltorio del pie (calcetín o medias), en contacto directo con la piel, durante horas andando en el Camino de Santiago, es tan importante como el calzado mismo. Lleva calcetines sin costuras y, dependiendo del clima, elige entre lana merina o calcetines más finos.

Cambia los calcetines si tus pies empiezan a sudar, y lleva repuestos en tu mochila. Un consejo muy útil que me dieron fue ¡evita el “pie mojado” a toda costa! Mis primeras ampollas salieron por no cambiar el calcetín en todo un día, andando mas de 6 horas con mucha calor.

3. Vaselina, tu aliado secreto para evitar amopollas en el Camino de Santiago.

Vaselina para los pies en el Camino de Santiago

Esto puede sonar muy mal, suponiendo que vayas a dormir en albergues. Olvida las bromas fáciles en las literas, y antes de salir a caminar cada día, empapa tus pies con vaselina neutra. Luego ya te pones los calcetines, y te aseguro ya estarás preparada para andar como las muñecas de Famosa.

¿La marca? Cualquiera, incluso la del supermercado. No hace falta que sea de farmacia para librarte de las ampollas. ¡Mi amiga Nieves me lo advirtió, y terca de mí, aunque me la compre, no le hice caso y no me lo puse ¿Resultado? ¡Ampolla en el talón!

Pensaba que yo acostumbrada a hacer trekkings, sin haber sufrido nunca de las ampollas, me libraría por encima de todos los pronósticos y estadísticas….¡pues me equivoque!

Y cuidado, porque si ya tienes una ampolla y la has pinchado, ¡no te pongas vaselina ni crema! A tendrás que seguir el camino de la curación, con betadine, y gasa transpirable.

4. Camina como si estuvieras bailando con un cactus.

Prohibido hacer el cabra, dar saltos raros o desafiar las leyes de la gravedad mientras realizas el Camino de Santiago.

¡No queremos acabar haciendo el Camino de la amargura y las caídas!

También, considera llevar bastones de apoyo para caminar, pensaba que era una moda, pero son de enorme utilidad.

Si volar en avión es tu medio de transporte, no te preocupes.

Por solo 10 euros, ¡encontrarás bastones hasta en la sopa en los pueblos del Camino! Eso sí, si vuelves en avión, prepárate para un adiós emotivo y dejarlos en herencia para el siguiente peregrino. Aunque una seguidora me dijo que se podían llevar sin facturar, lo cierto es que decenas de bastones olvidados, yacían a las puertas de los controles de seguridad del aeropuerto, a la espera de servir de relevo, a algún otro caminante.

Paradas para tomar fuerzas en el Camino de Santiago

5. Mimos para tus pies en cada parada del Camino De Santiago.

Además de los consejos anteriores, aprovecha las paradas en cafés y restaurantes, para descalzarte y airear esos pies de “héroe”. Hidrátalos con una crema de calidad y que tenga antiinflamatorio que sea natural. Te recomiendo encarecidamente la Pedricream de Just, por tener estracto de Arnica, y salvia.

Descalzar el pie un ratito entre caminata, hará que se airee, y respire, junto con el masaje de la crema reparadora….mano de santo y listo para seguir andando. ¡Adelante!

¡Ojo! si hay ampollas no se te ocurra poner la crema pues el extracto de menta y otros componentes, harían que vieras las estrellas y te saltaran las lágrimas, y no precisamente de alegría.

5. Kit de primeros auxilios, con estilo para evitar ampollas en el Camino

Sabemos que todos los peregrinos tienen un truco bajo la manga, y que se llama “Compeed”. No es broma, Compeed podría ser el patrocinador no oficial del Camino De Santiago.

Si no llevas estos famosos apósitos, puedes considerarte un peregrino en rebeldía. Si sientes que una ampolla está al acecho, no te la juegues.

Aplica un apósito o una venda antes de que la situación se convierta en un episodio digno de una serie de drama médico.

Junto con los compeed, y vaselina,  acuérdate de llevar ibuprofeno, betadine, vendas y gasas con esparadrapo Muy importante  también, la crema hidratante y antiinflamatoria natural para descansar y reparar los pies ( Pedicream de Just ) Y luego todo lo que suelas llevar habitualmente en tus viajes.

6. La misión imposible: ¡Mantén tus pies secos!

La humedad es el Joker en la baraja de las ampollas. Asegúrate de mantener tus pies tan secos, como un chiste de monjas en día de lluvia.

Si cruzas ríos,  o el cielo decide lanzar sus lágrimas en tu Camino hacia Santiago, cambia esos calcetines mojados en las paradas y sigue caminando como un peregrino seco y feliz. Es por ello que te recomendaba antes, llevar al menos cada día un par de calcetines secos en tu mochila de primeros auxilios.

Mínimo cambiarlo dos veces en una etapa de 6 horas para evitar las ampollas en el camino de Santiago.

7. Uñas, no como garras de wolverine.

Nadie quiere caminar junto a Lobezno, así que asegúrate de que tus uñas no sean más afiladas que tus agujetas.

Corta tus uñas antes de empezar el Camino De Santiago y olvídate de pintarlas. Cortarlas en plena travesía puede convertirse en una aventura llena de sorpresas desagradables, como infecciones en las duchas de los albergues o roces del calcetín con la bota, lo que unido a las ampollas puede resultar una auténtica tortura al caminar.

Parada en un albergue en el Camino de Santiago

8. ¡Chanclas para los pies divos!

No te olvides de llevar unas chanclas, no solo para las paradas y descansos, sino también para usar en las duchas de los albergues y hoteles, es otro MUST, que no puede faltar en tu mochila/ maleta del Camino de Santiago para evitar las ampollas.

Imagina unir pies cansados y ampollas en ciernes con un contagioso caso de hongos en los pies. ¡Me entran sudores fríos de pensarlo!

9. El entrenamiento pre-Camino.

No lo tomes a broma, el Camino de Santiago es una maratón de resistencia para tus pies.

Entrena al menos un mes antes, haciendo caminatas largas de al menos 15 kilómetros, unas dos veces por semana. (Si puedes más, todavía mejor)

Tus pies te lo agradecerán y reducirás la posibilidad de ampollas.

Maravilloso paraje del Camino de Santiago entre bosques

Verás que el Camino de Santiago, es como la vida misma: una experiencia de superación y logros, donde a veces te ves tentado a tirar la toalla, pero que con  esfuerzo, la mente fuerte, serena, y firme convicción hacia el objetivo, es perfectamente asequible para todo el que sienta que debe hacerlo, cualquiera que sea el nivel físico.

Cada uno se marca el ritmo al caminar. Sólo tienes que escuchar a tu cuerpo y parar, cuando te lo pida, para recuperar las fuerzas necesarias para seguir.

Además ya no es necesario ni obligatorio, cargar las mochilas como una mula durante los cientos de kilómetros u horas de andadura del Camino, ( aunque algunos puristas se empeñen en considerar como peregrinos de segunda a quienes así lo hagan). Yo misma encargue traslado, y cada día me recogían la mochila en mi hotel/albergue y cuando llegaba al siguiente allí me estaba esperando. Y así caminaba con una mochilita mucho menos pesada, mucho más aliviada y tan contenta.

Y eso es todo de momento, aquí te regalo un arsenal de consejos con humor, para mantener tus pies felices y saludables en el Camino de Santiago. Ya no tienes excusa.

Sin más demora, ponte tus botas y ¡nos vemos en el Camino de Santiago! . Yo ya estoy pensando en volverlo a hacer….quizá 2.024?

XoXo

Pilar On Board

PD Quiero agradecer toda la ayuda de la Alba, Podóloga de la Clínica Armesto que me atendió en Portomarín, y Rosana, de Tee-Travel, la agencia que contraté para que me organizará, asistiera y ayudara en el Camino de Santiago, que fue algo que decidí dos semanas antes, y me solventaron todos los incidentes (de pies y otros) que fueron surgiendo, Gracias a ellos la experiencia fue una de las mejores de mi vida.

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